La minera anglo-australiana Rio Tinto registró beneficios subyacentes por US$6,850 millones durante el primer semestre de 2026, lo que representa un crecimiento del 43% frente a los US$4,810 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. Se trata del mejor desempeño semestral de la compañía en los últimos cuatro años, impulsado por el sólido comportamiento del cobre y el aluminio.
El resultado refleja el cambio de estrategia de la empresa, que ha reducido su dependencia del mineral de hierro para fortalecer su presencia en metales considerados clave para la transición energética. La demanda de cobre se mantiene respaldada por proyectos de infraestructura eléctrica en Estados Unidos y Asia, mientras que el aluminio continúa beneficiándose del crecimiento de la industria de vehículos eléctricos y las restricciones de oferta en Europa.
Pese al fuerte incremento de sus ganancias, Rio Tinto decidió mantener sin cambios su guía de producción para el resto del año, priorizando la disciplina operativa en un contexto de precios favorables. La compañía también consolida el desarrollo de la mina Oyu Tolgoi, en Mongolia, considerada uno de los proyectos cupríferos más importantes del mundo y una pieza clave en su estrategia de crecimiento a largo plazo.

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